El Espíritu Aprender, es el conjunto de valores y aptitudes que deben tener y plasmar nuestros estudiantes a través de acciones cotidianas.

Nuestro sello educativo es formar personas integras, que no sólo adquieran  los conocimientos y habilidades cognitivas necesarias para las exigencias de la actualidad, sino también con principios y valores que les permitan integrarse sanamente a la sociedad.

Los cuatro valores que fundamentan nuestro quehacer pedagógico y que deseamos trasmitir al alumnado son: Protagonismo,  Responsabilidad personal,  Responsabilidad social y  Creatividad. Cada uno de estos valores se forjan a través de cuatro dimensiones presentes en el Programa de Orientación Institucional:

  • Dimensión ética (protagonismo): cumplir con las responsabilidades asignadas o propuestas de manera honesta.
  • Dimensión afectiva (responsabilidad personal): reconocer y fortalecer sus propias habilidades, capacidades y ponerlas al servicio de la comunidad.
  • Dimensión social (responsabilidad social): ser capaces de interactuar con otros de forma constructiva y en actitud de respeto y tolerancia.
  • Dimensión intelectual (creatividad): resolver problemas y desafíos a través de la búsqueda de soluciones, con actitud proactiva y preventiva.

La importancia de formar valores, es una tarea diaria que le compete toda la comunidad escolar y que debe implementar a través de sus tareas individuales y colectivas.

Cada año, destacamos y premiamos al estudiante de cada curso que demuestre, a través de sus acciones cotidianas, su Espíritu Aprender y también, al apoderado que refleje las mismas aptitudes, en su rol esencial de apoyo y acompañamiento en el proceso educativo del estudiante.